Mientras que los candidatos usan la IA para perfeccionar sus currículums, recopilar consejos para presentaciones o perfeccionar un correo electrónico atractivo, las empresas también recurren a estas herramientas digitales para filtrar las solicitudes y elegir a su próximo candidato. La IA se está apoderando de las funciones de RR. HH., pero a veces carece de objetividad y, sobre todo, de sensibilidad.
Un enfoque de reclutamiento 2.0 cada vez más atractivo para las empresas
La IA se ha vuelto omnipresente en nuestra vida diaria y, en ocasiones, aumenta drásticamente nuestras posibilidades de conseguir empleo . Quizás ya hayas usado chatGPT en tu búsqueda de empleo y te hayas ahorrado esfuerzo mental solicitando algunos servicios. Ya sea reescribir un correo electrónico, simplificar la redacción de una carta de presentación o practicar preguntas difíciles, la IA es tu entrenador personal, tu robot multiusos.
Si escribieras un solo párrafo, estarías completamente perdido. Pues bien, debes saber que los líderes empresariales también se aprovechan de esta fuerza laboral obediente y eficiente para reclutar nuevos talentos. Debido a la escasez de personal o a las limitaciones de tiempo, los empleadores delegan esta importante tarea en robots sin mente. Y no solo les piden que clasifiquen los currículums por relevancia, sino que asuman el rol de profesionales de RR. HH.
Imagina que has pasado por las distintas etapas de la entrevista y llegas a ese momento crucial: el intercambio virtual a través de la pantalla. Abres el enlace enviado por correo electrónico y, ahí, el rostro que aparece ante ti no es más que un conjunto de píxeles, una mujer hecha de algoritmos, no de carne y hueso. Te encuentras interactuando con un robot como lo harías con una persona real. Este escenario futurista se está haciendo realidad. La startup francesa HR Engine, por ejemplo, presume de ahorrar a los reclutadores "dos días de trabajo" con su sistema de inteligencia artificial corporativa. Un ahorro de tiempo, sin duda, pero una pérdida significativa de conexión humana.
Desde la revisión del CV hasta las entrevistas, la IA casi tiene la última palabra
Esta IA, que escanea tu CV y examina cada línea con atención, prácticamente te ofrece un diagnóstico profesional. No es solo una herramienta para solucionar problemas; es la directora del proceso de selección. Se encarga de todo, desde el contacto inicial hasta los ejercicios prácticos. Es como un episodio real de "Black Mirror".
Esta máquina, que no entiende de intuición, crea un perfil psicológico de cada candidato. Se encarga de evaluar las solicitudes según diversos criterios. Los dueños de estos robots intentan tranquilizar a la gente, afirmando que la IA se basa únicamente en las habilidades. Han sido programados para reclutar no por apariencia ni género, sino por una persona cualificada. Por lo tanto, se supone que son neutrales. Esto es muy útil para evitar el favoritismo y las decisiones basadas en la apariencia.
La IA detrás del reclutamiento, que es problemática
Estas IA, domesticadas por grandes corporaciones, tienen tu futuro en sus manos. Lo cual es bastante aterrador cuando ves los escándalos que resultan. Explotación de datos, tráfico de fotos, análisis estereotipados: la IA abre la puerta a todo tipo de abusos y desigualdades.
En lugar de luchar contra las injusticias silenciosas del mundo profesional, la IA también puede normalizarlas. «Para elegir, la IA utiliza los datos que se le han proporcionado, así que si siempre ha habido hombres en estos puestos, pensará que son más competentes y favorecerá los perfiles masculinos», se preocupa Marie Content, abogada de derecho social de BG2V, en las columnas del medio Les Echos .
En un estudio de 2020, la Apec (Asociación para el Empleo de Directivos) instó a un uso prudente y moderado de la IA. «La inteligencia artificial solo debería ser una herramienta complementaria para, en ocasiones, realizar las tareas más tediosas, pero de ninguna manera puede considerarse infalible», afirmaba el estudio. Esto demuestra que la IA tiene sus limitaciones en el reclutamiento.
La IA, completamente ajena a tu sensibilidad, elocuencia o amor por las palabras, elige tu bagaje en lugar de tu propia existencia. En otras palabras: no esperes ser el "favorito". ¿Por qué no imaginar un mundo donde también tengas un clon virtual capaz de ensalzar tus virtudes ante la cámara?
