Tras haber sido relegadas a las pasarelas, las cejas decoloradas están regresando al mundo de la belleza. En 2026, esta tendencia se hizo presente en sesiones fotográficas y redes sociales. Popularizadas por figuras icónicas, las cejas decoloradas están transformando rostros… y redefiniendo las reglas.
Adriana Karembeu revive el movimiento
Adriana Karembeu acaparó todas las miradas con esta elección de belleza. Vista en París a principios de este año, reveló una transformación impactante: cabello corto y cejas casi completamente depiladas. ¿El resultado? Una apariencia casi etérea. Al reducir el contraste natural de las cejas, esta técnica altera instantáneamente la percepción de los rasgos. El efecto general es más minimalista, casi futurista.
Buenas noticias: no es necesario decolorarse el cabello de forma permanente para lograr este efecto. Un poco de maquillaje bien aplicado puede ser suficiente para probar este look, sin ningún compromiso.
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Kylie Jenner confirma la tendencia
Unas semanas después, Kylie Jenner también lució cejas decoloradas en una sesión de fotos para Vanity Fair que dio mucho que hablar. Conocida por sus cejas oscuras, en esta ocasión apareció con unas cejas casi invisibles, a veces sutilmente teñidas de dorado. Una transformación que cambió por completo el equilibrio de su rostro.
Gracias a su enorme influencia en el mundo de la belleza, Kylie Jenner desempeña un papel fundamental en la popularización de esta tendencia. Si bien las cejas decoloradas antes se limitaban a desfiles de moda o editoriales, ahora se están convirtiendo en un tema de interés general.
Una tendencia que no empezó ayer.
Aunque este estilo pueda parecer novedoso, en realidad tiene una larga historia. Las cejas decoloradas aparecieron ya en la década de 1970 en ciertos círculos alternativos, antes de popularizarse en la década de 1990. Diseñadores como Alexander McQueen y Thierry Mugler las utilizaron entonces para transformar radicalmente los rostros en las pasarelas.
La idea es sencilla: al "borrar" las cejas, se crea un lienzo casi en blanco. La mirada se vuelve más expresiva, el maquillaje de ojos cobra protagonismo y el rostro adquiere una dimensión artística. Hoy en día, esta estética está resurgiendo con un enfoque más accesible, a medio camino entre la experimentación y la transgresión de las convenciones establecidas.
Un look atrevido pero adaptable.
Decolorarse las cejas puede parecer intimidante. Este tipo de transformación cambia inmediatamente la expresión facial, lo que puede resultar sorprendente a primera vista. La decoloración química, que suele realizarse con peróxido, también requiere precaución e, idealmente, la intervención de un profesional.
Sin embargo, existen alternativas sencillas para probar esta tendencia sin riesgos. El maquillaje permite neutralizar temporalmente el color de las cejas con corrector o base, y luego fijarlo todo con un gel. Una opción perfecta para explorar esta tendencia con delicadeza. Y sobre todo, recuerda: tu rostro no necesita una transformación radical para lucir radiante. Esta tendencia es un espacio para experimentar, no una obligación.
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En definitiva, el regreso de las cejas decoloradas marca un punto de inflexión interesante en las tendencias actuales. Tras años dominados por cejas gruesas, definidas y muy estructuradas, ahora vemos un cambio hacia looks más experimentales. Esta tendencia nos recuerda algo esencial: la belleza no es un conjunto rígido de reglas. Es un espacio para la autoexpresión, donde puedes jugar, experimentar… o simplemente ser fiel a lo que te hace sentir bien.
