Hay caminos que te obligan a replantearte tus prejuicios. Marine Lorphelin es el ejemplo perfecto: elegida Miss Francia a los 19 años, primera finalista de Miss Mundo, hoy es médica general, y nunca ha tenido que elegir entre ambas profesiones.
Miss Francia 2013: una elección marcada por la inteligencia.
Marine Lorphelin fue elegida Miss Francia 2013 el 8 de diciembre de 2012 en Limoges, con el 41,67% del voto popular, la puntuación más alta jamás obtenida por una ganadora de Miss Francia. La organización de Miss Francia también le otorgó el Premio de Cultura General, con una puntuación de 17/20. Este doble galardón ya dejaba entrever que, tras el título, se escondía una joven con mucho que decir.
Miss Mundo Europa y estudios de medicina en paralelo.
En el concurso de Miss Mundo 2013 en Bali, Marine Lorphelin quedó en segundo lugar entre 131 candidatas —el mejor resultado de Francia desde 1998— y se convirtió en Miss Mundo Europa 2013. Al finalizar su reinado de un año, tomó una decisión que causó gran revuelo: a principios de 2014, retomó sus estudios de medicina en su segundo año en la Universidad Claude Bernard Lyon 1. Un regreso a la universidad después de un año como Miss Francia, con turnos nocturnos y competiciones esperándola.
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Catorce años de facultad de medicina, entre dos continentes.
En junio de 2018, completó su sexto año de carrera, obteniendo el puesto 3795 de entre 8706 candidatos en los exámenes de clasificación nacional. Decidió realizar la residencia en medicina general en la Assistance Publique-Hôpitaux de Paris (AP-HP). En octubre de 2021, se trasladó a Nueva Caledonia para completar sus estudios con una pasantía de seis meses en ginecología. Entre París y el Pacífico Sur, vivió de todo: la crisis de la COVID-19, los turnos de noche, la preparación para los exámenes, todo ello sin dejar de compartir su día a día con sus seguidores de Instagram.
La tesis fue defendida con la distinción de "muy honorable".
El 12 de marzo de 2025, Marine Lorphelin defendió su tesis ante un jurado en la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Paris-Cité, obteniendo la máxima calificación. Posteriormente, compartió un vídeo en Instagram repasando su trayectoria con el siguiente mensaje: «Han pasado 14 años desde que entré en la facultad de medicina. Me habéis acompañado en los turnos de noche, la crisis de la COVID-19, la preparación para los exámenes, las prácticas aquí y en otros lugares, mis primeras sustituciones y, ahora, mi doctorado. No me arrepiento de nada; amo mi profesión». Su conclusión: «Llámenme Doctora».
Un atleta consumado, desde los tatamis hasta los senderos de montaña.
Marine Lorphelin, una apasionada del deporte desde niña, practicó gimnasia durante ocho años y atletismo durante cinco, ganando el campeonato de triple salto de Borgoña en la categoría sub-16. Actualmente, participa en carreras de trail de alto nivel: compitió en la HOKA UTMB Mont-Blanc 2025, donde finalizó en el puesto 117 entre las mujeres y en el 543 de la clasificación general, con un índice UTMB de 460.
Como embajadora de la FFEPGV, también fue madrina y participante en los Adventur'Games 2025 en el Jura, defendiendo una visión del deporte accesible para todos: "Me parece importante que el deporte sea accesible al mayor número de personas posible".
Deporte, medicina y visibilidad: una alineación clara
Médica comprometida y apasionada del deporte, Marine Lorphelin defiende constantemente la prevención, la salud y el bienestar. A través de su trayectoria profesional y sus declaraciones públicas, destaca los beneficios de la actividad física. Según varios observadores, su prominencia podría inspirar a muchas jóvenes al demostrar que es perfectamente posible conciliar la ambición científica, el compromiso público y las diversas aspiraciones.
Si bien su trayectoria puede resultar inspiradora, de ninguna manera debe convertirse en una exigencia para "lograr todo" ni en una fuente de comparación. Cada persona avanza a su propio ritmo, con sus propias dificultades, prioridades, fortalezas y vulnerabilidades. El éxito académico, el éxito profesional, la actividad constante o incluso la simple energía para salir de casa no se experimentan de la misma manera para todos. Todos los caminos son válidos y ninguno es más valioso que otro. Marine Lorphelin puede ser un modelo a seguir para algunos, pero lo esencial sigue siendo construir el propio camino, de acuerdo con los deseos y capacidades de cada uno, sin compararse con los demás.
En definitiva, Marine Lorphelin no tuvo que elegir entre el glamour y el estetoscopio, ni entre el entrenamiento de trail running y la vida hospitalaria. Médica, atleta y defensora del deporte saludable, demuestra que es posible combinar múltiples identidades e intereses sin tener que justificarlo.
